Vivimos una época en que la oferta de sexo por parte de los medios de comunicación ha hecho del tema sexual un ítem de alto consumo, paradójicamente se multiplican las disfunciones sexuales.
Muchas mujeres no llegan a disfrutar de sus relaciones íntimas, acumulando una gran insatisfacción. Internet nos da una apertura sexual diferente y la liberación de una esa censura que nos impone la sociedad, que tanto hemos combatido en un pasado no muy lejano, no nos ha dado buenos resultados en el terreno concreto y cotidiano: la cama. La sexualidad, que antes se descubría poco a poco con una gran carga de excitante curiosidad, hoy se traslada a los espacios virtuales. Se ha vaciado al sexo de su íntimo y movilizador matiz de secreto, de tesoro ofrecido para intrépidos aspirantes y avezados cultores. Si bien también existen factores físicos que pueden obstaculizar la consecución del orgasmo, las causas psicológicas y culturales parecen ser las principales.
Muchas mujeres no llegan a disfrutar de sus relaciones íntimas, acumulando una gran insatisfacción. Internet nos da una apertura sexual diferente y la liberación de una esa censura que nos impone la sociedad, que tanto hemos combatido en un pasado no muy lejano, no nos ha dado buenos resultados en el terreno concreto y cotidiano: la cama. La sexualidad, que antes se descubría poco a poco con una gran carga de excitante curiosidad, hoy se traslada a los espacios virtuales. Se ha vaciado al sexo de su íntimo y movilizador matiz de secreto, de tesoro ofrecido para intrépidos aspirantes y avezados cultores. Si bien también existen factores físicos que pueden obstaculizar la consecución del orgasmo, las causas psicológicas y culturales parecen ser las principales.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada